14/7/11

HOY HE PINTADO TU NOMBRE EN LAS PAREDES

Hoy he pintado tu nombre en las paredes,
no puedo, en verdad hablarte de este amor,
no puedo, es cierto, encontrarme en tu pupila,
es imposible un pequeño roce de tus manos;
por eso, fuí observando los muros de mi calle
y dejé, como un tesoro, tu nombre allí grabado.

No sé porque he llegado triste hasta mi casa.
¿Tal vez fue la soledad de la avenida
o quizás lo brumoso de la noche,
o tal vez las siluetas de los árboles lejanos
puede ser la luz difusa que muere entre las sombras,
o tal vez tu nombre cautivo hoy entre  mis manos?

Hoy he regresado corriendo hasta mi casa
he lavado la tiza mojada de mis manos
sequé con mis dedos nerviosos una que otra
lágrima que corría hasta mis párpados  y
torné la vista para dar una mirada furtiva
a la niebla  consumiéndose  en la noche
o alguna silueta que pudiera delatar mis pasos.

Cuando las horas de la noche disipen las tinieblas
y retome el astro el mundo cotidiano: 
aparecerá tu nombre en cada muro de mi calle
cinco letras que leerá tu padre,
cinco letras que leerá tu madre,
en la calma de la mesa familiar
con la habitual  e indiferencia de tus padres
comentarán que un loco atravesó la calle:
que mi hija, no sabe, que la niña no habla.

Esta noche he escrito tu nombre en las paredes
como un grito del alma, como un suspiro ahogado,
mis dedos presurosos fueron cómplices fugaces
y he sentido en mis venas
una quietud inmensa, ¡una calma tan grande!
No pensé ni siquiera, que mañana temprano
tantos labios deletrearan tu nombre
yo he corrido a mi casa, fugitivo del alma
y he guardado en mi pecho esta dulce palabra.

1 comentario:

  1. Como te prometí, he dado una vuelta por algunos de tus blogs (libros). ¡Son muchos!, y aunque varios temas los conocía, otros me han sorprendido. En este hermoso poema he encontrado una vez más otras de las similitudes que nos unen silenciosamente. También sé de aquello: pintar paredes. Es por eso que no puedo irme de aquí sin "pintar" mis palabras en este, tu espacio.

    ResponderEliminar